viernes, 23 de marzo de 2012

A Stalin

Junto a Lenin, Stalin avanzaba
y así, con blusa blanca,
con gorra gris de obrero,
Stalin, con su paso tranquilo,
entró en la Historia acompañado
de Lenin y del viento.
Stalin desde entonces fue construyendo.
Todo hacía falta. Lenin recibió de los zares
telarañas y harapos.
Lenin dejó una herencia de patria
libre y ancha. Stalin la pobló
con escuelas y harina,
imprentas y manzanas.
Stalin desde el Volga
hasta la nieve del Norte inaccesible
puso su mano y en su mano un hombre
comenzó a construir.
Las ciudades nacieron.
Los desiertos cantaron
por primera vez con la voz del agua.
Los minerales
acudieron y salieron
de sus sueños oscuros,se levantaron,
se hicieron rieles, ruedas,
locomotoras e hilos q
ue llevaron las sílabas eléctricas
por toda la extensión y la distancia.
Stalin construía.
Nacieron de sus manos
cereales, tractores,
enseñanzas, caminos,
y él allí, sencillo como tú y como yo,
si como tu y como yo
conseguiremos ser sencillos como él.
Pero lo aprenderemos.
Su sencillez y su sabiduría,
su estructura de bondadoso pan y
de acero inflexible nos ayuda a ser hombres cada día.
Ser hombres comunistas es aún más difícil,
y hay que aprender del camarada Stalin.

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